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CONSEJOS DE SEGURIDAD VIAL |
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CONSEJOS REFERENTES AL CONDUCTOR Los conductores y usuarios de motocicletas y ciclomotores deberán utilizar cascos protectores para circular por cualquier vía urbana o interurbana. Queda prohibido conducir utilizando auriculares conectados a aparatos reproductores de sonido o radioteléfonos. Recuerde que la distancia mínima de separación lateral para adelantar a peatones y vehículos de dos ruedas es de 1,50 metros. Mientras conduzca no se ponga metas, tiempos ni distancias. Adapte la velocidad a las condiciones de la vía. Lleve ropa cómoda y calzado adecuado para la conducción. Los objetos personales y los que pudiera necesitar durante el viaje, llévelos a mano. Si utiliza gafas graduadas no olvide llevar las de repuesto. CINTURÓN DE SEGURIDAD Utilice el cinturón de seguridad en las vías urbanas e interurbanas. Su uso es obligatorio tanto para el conductor como para el ocupante de asiento delantero, así como ocupantes de los asientos traseros que dispongan de ellos. En ningún caso coloque objetos de forma que impidan la perfecta visibilidad del conductor por el espejo retrovisor interior, colocando la carga de forma equilibrada dentro del coche. El número máximo de personas que pueden transportarse no puede exceder del número de plazas para las que esté autorizado el vehículo, todas ellas emplazadas y acondicionadas en lugar destinado para ello.
SEGURO
MULTIRIESGO:
El sencillo acto de abrocharse el cinturón de seguridad disminuye en más de
un 40 por 100 el número de muertos y heridos. A modo de ejemplo, de los
4.464 fallecidos en 1996 habrían sobrevivido unas 1.785 personas. SALTO MORTAL: Una frenada brusca o una colisión provocan que los ocupantes salgan impulsados hacia delante, con tanta fuerza como la velocidad a la que circule el vehículo y la intensidad con que se pise el pedal del freno. Así a 60 km/h la fuerza de impacto contra el parabrisas equivaldría a 30 veces el peso del conductor o los pasajeros (70 kilos x 30 = 2.100 kilogramos). Las consecuencias en daños personales son más graves si es el pasajero de los asientos traseros el que sale despedido, pues impactará con la fuerza antes mencionada contra los ocupantes de los asientos delanteros. SALTA ACEPTACIÓN: A pesar de que el nivel general de utilización de este dispositivo de seguridad es bastante aceptable (un 78 por 100); sin embargo, los niveles descienden bastante cuando se contabilizan los usuarios de los asientos traseros y cuando se trata de abrocharlo para recorridos cortos en ciudad. COMPAÑERO INSEPARABLE: En base a lo anteriormente expuesto y desde 1992, el Reglamento de Circulación vigente, obliga a utilizarlo a todos los pasajeros y en cualquier tipo de recorrido urbano o interurbano y por corto que éste sea. EL REPOSACABEZAS NO ESTÁ DE ADORNO: Se trata de un dispositivo más de seguridad que previene de las lesiones en cuello y nuca, siempre que se sitúe a la altura de la parte posterior central de la cabeza. No olvide colocarlo adecuadamente cuando regule el reglaje de su asiento. CASCO
DE CABEZA: La utilización del casco en motos y ciclomotores reduce a la mitad las lesiones en la cabeza, parte del cuerpo que se ve afectada en un 40 por ciento de los accidentes de motocicleta y en un 50 por 100 en los de ciclomotor. También el número de lesiones mortales se aminora entre 3 y 9 veces respecto a los que no lo llevan. EN SU SITIO: Para que sea eficaz (además de aguantar los golpes, debe absorberlos) no sólo hay que llevarlo bien puesto: No inclinado hacia delante ni hacia atrás. La correa de seguridad abrochada, pues, de lo contrario saldría despedida en caso de caída. Ajustado pero sin apretar ninguna zona de la cabeza. No utilizar uno que ya haya sufrido un fuerte golpe. SIEMPRE Y PARA TODOS: Las estadísticas sitúan en un 96 por 100 el porcentaje de utilización, aunque existen lagunas, sobre todo, en recorridos urbanos y usuarios de ciclomotor; también es habitual verlo colgado del codo, sitio en el que, además de no proteger, dificulta la conducción. Desde que entró en vigor el Reglamento de Circulación (1992) es obligatorio su uso en todo tipo de vías, y tanto para conductores como pasajeros, así como para ciclomotores. COMPLEMENTOS: Gafas (protegen la vista de frío, viento, polvo, mosquitos, etc.), guantes, mono y botas completan esta especie de "armadura" protectora. EN FORMA El acto de conducir un vehículo es una actividad compleja habiéndose contabilizado en el desarrollo de la misma hasta 50.000 acciones posibles, algunas muy peligrosas y que requieren altos niveles de atención. El conductor se convierte, cuando maneja un vehículo, en un procesador de información: la recibe y la evalúa, toma decisiones y las ejecuta y, por último, controla los resultados de sus decisiones. Todo ello en intervalos de tiempo muy cortos, y de manera continúa, por ello es sumamente importante que todos los mecanismos psicofísicos estén en las condiciones más óptimas, para que la respuesta se produzca a tiempo. Factores como el cansancio o la fatiga, la ingestión de bebidas alcohólicas, drogas o ciertos medicamentos, alteran este proceso de toma de decisiones, aumentando muy significativamente el riesgo de desencadenar un accidente. FATIGA Y CANSANCIO ACCIDENTALIDAD: presente aproximadamente entre un 20% y un 30% de los accidentes viales. EFECTOS: dificultad para mantener la atención, tensión muscular, menos precisión en la ejecución de maniobras, aumenta las respuestas erróneas, las conductas arriesgadas debido a las ganas de llegar al destino y produce cambios de conducta hacia la agresividad y una sobre valoración de las capacidades. SÍNTOMAS: ojos pesados, parpadeo, vista turbia, mala fijación en las señales; ligero resonar de los oídos así como hipersensibilidad a los ruidos; presión en cabeza y sienes, sensación de tener los brazos dormidos, sobresaltos injustificados, movimientos constantes en el asiento, pies fríos; desviarse del carril, aumentos o disminuciones injustificados de la velocidad, no cambiar de marcha o no hacerlo a tiempo, etc. CUANDO APARECE: a partir de media hora de estar conduciendo la atención se relaja, sobre todo si el conductor ya se pone al volante cansado, con exceso o escasez de alimentación, en estados emocionales negativos (disgustos, excitación o preocupaciones entre otros). Facilitan su aparición las vibraciones del vehículo y los desplazamientos nocturnos y se manifiesta antes a partir de los 60 años. SOLUCIONES: detenerse cada dos horas o entre 150-200 kms de conducción, salir del coche y dar un pequeño paseo, haciendo algún ejercicio de estiramiento o refrescándose. Beber agua abundantemente, y no tomar en estos descansos alimentos muy pesados. Los estimulantes no ayudan. MEDICAMENTOS PRECAUCIONES: a pesar de que los fármacos son drogas creadas para curar enfermedades, pueden tener efectos secundarios incompatibles con la conducción. Para conocer de manera específica tales consecuencias, es preciso consultar siempre que se vaya a ingerir un medicamento, con el médico o el farmacéutico, así como leer el prospecto. Está prohibido circular cuando su ingestión altere el estado físico o mental apropiado para la conducción (art. 26 del Reglamento de Circulación). EFECTOS: difiere en función del tipo de medicamento: · Tranquilizantes e hipnóticos: somnolencia, menor capacidad de atención, fatiga muscular y visión borrosa. · Antiepilépticos: somnolencia, descoordinación entre vista, manos y piernas, fatiga muscular, vértigos y doble visión. · Hipoglucemiantes: (tratamiento de diabetes): mareo, lipotimia, debilidad y fatiga muscular. · Analgésicos: (tratamiento del dolor): consumo muy amplio (6 millones de unidades por día) y automedicación; pueden producir trastornos visuales y auditivos, vértigos, somnolencia y euforia. · Antihistamínicos: muy usados en procesos catarrales, gripales, dolorosos, alérgicos, (300.000 unidades por día). Pueden disminuir la concentración, generar inquietud, alterar los reflejos y producir somnolencia. ALCOHOL ACCIDENTALIDAD: presente en alrededor de la mitad de los siniestros mortales y un tercio de aquellos con víctimas. Además, agrava las consecuencias en todos los accidentes. LÍMITES: el genérico está en 0,5 g/l de alcohol en sangre (0,25 mg/l de alcohol en aire respirado) para conductores de permisos A1, A, B y Licencias. Para el resto de permisos, así como para los conductores noveles durante los 2 primeros años de obtención de cualquier permiso o licencia el límite es 0,3 g/l de alcohol en sangre (0,15 mg/l de alcohol en aire respirado). La conducción bajo la influencia de bebidas alcohólicas es un delito de riesgo (pena de arresto de 8 a 12 fines de semana o multa de 3 a 8 meses). EFECTOS: su acción se dirige, una vez absorbido por el estómago y el intestino, directamente al sistema nervioso, desorganizando su funcionamiento con las siguientes consecuencias: crea un falso estado de euforia y sobre valoración de las capacidades, asumiendo mayores riesgos; disminuye los reflejos aumentando los tiempos de reacción (un ejemplo: a 90 km/h con alcoholemia cero la distancia que recorre el vehículo en el tiempo de reacción es de 18 metros; con 0,8 se recorren 12 metros más); reduce la visión periférica y provoca visión doble, así como problemas de acomodación a los cambios de luz, colores y deslumbramientos; descoordinación entre órganos sensoriales y motrices; y falsea la apreciación de distancias y velocidades. PRUEBAS DE ALCOHOLEMIA: están obligados a someterse todos los conductores, y el resto de usuarios de la vía implicados en un accidente circulatorio; también cuando los Agentes de la Autoridad lo soliciten en controles preventivos, o a consecuencia de infracciones o si se manifiestan síntomas evidentes. El nuevo Código Penal considera un delito la negativa a someterse a las pruebas de alcoholemia (pena prisión de 6 meses a 1 año). DROGAS ILEGALES SUSTANCIAS INCLUIDAS: opiáceos, cocaína, anfetaminas, cannabis y drogas de diseño, aunque es una clasificación lamentablemente sometida a ampliaciones con la aparición de nuevas drogas. Es habitual que los consumidores de estas sustancias realicen mezclas entre ellas y con alcohol, con lo que se potencian y multiplican las consecuencias negativas. La legislación vigente prohíbe la conducción cuando se han ingerido (Art. 27 del Reglamento de Circulación). EFECTOS: difieren en función de la sustancia, la dosis, características personales, así como del momento en que se ingieran o si se conduce con el denominado "síndrome de abstinencia". En general provocan euforia, ansiedad, irritabilidad e incluso agresividad, deterioro en la atención, alteraciones en la coordinación, pérdida del equilibrio, vértigo y alucinaciones.
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